martes, 10 de marzo de 2009

pololeo

Cuando tenía veinte y algo o menos, pololear tenía su cuento, de arrebatos, de pasarlo bien, de estrujar la vida... pero ahora a los treinta y algo... cuando la vida es distinta, cuando se vive de manera diferente, todo cambia.
Un factor no menos importante, es si se viene saliendo a esta edad de una relación, más aún si es complicada, hay personas que se "lanzan a la vida" buscando "sentir" nuevamente, a través de la bulla de las fiestas, mantenerse rodeado de gente "entretenida", de tener sexo con distintas personas, sentirse deseados, estrujar la "viudez"/soltería sin compromisos, mantenerse en búsqueda constante -al final de ellos mismos- de disfrutar la vida, que antes de casarse no pudieron, superar las crisis personales y un largo etc que puede afecta a una persona y por añadidura colabora al término de una relación y dejarnos en estado de solteros.
Hay otros, que tomamos las cosas con más calma, que no hacemos caso de los prejuicios derivados del rompimiento, nos preocupamos por disfrutar la vida, de los detalles, de los momentos, buscamos alguien que nos llame la atención pero no sólo para tener una noche de sexo, sino, donde la química vaya más allá... donde nos vuelva a hacer sentir cosas en el estómago, que nos haga "sentir casi de 15" nuevamente, disfrutar de "saber que hay alguien que te extraña, que piensa en ti, que te llama, que se preocupa" tal como dijo una amiga y es cierto, al menos yo eso es lo que buscaba -llamenme cursi, ñoño o como quieran- alguien que me hiciera sentir aún mejor, feliz de ser como soy, que no te pida cambiar, ni cumplir con estereotipos tontos. No, sólo disfrutar de la compañía del otro, disfrutar de abrazar y sentirse abrazado.
En estas cosas radica según creo la diferencia con los veinte y algo, y menos... busco alguien distinta, que al mirarla a los ojos te haga sonreír invariablemente, "hacerle chinitos" y todas aquellas cosas inconscientes que reflejan que realmente estas encantado con alguien.
En fin, pololear a los 30 y algo, es distinto, es más rico... definitivamente, me encanta esta edad ;D

viernes, 6 de marzo de 2009

30 y algo

Cuando uno es pequeño no le interesa la edad, quiere llegar a ser grande, para hacer todas aquellas cosas que los padres niegan terminantes.
Cuando estamos en la adolescencia, muchos no quieren crecer, no quieren ser adultos, porque sólo existe frustración y obligaciones poco amables, para que crecer si no existe diversión y sólo sufrimiento!!, para que si después todo es caótico y una constante vorágine??.
Al llegar a los veinte y algo, estando en la universidad disfrutamos de los nuevos horizontes, la independencia la anticipada adultes, saliendo a fiestas, comenzando una vida sexual más activa, tomando decisiones, gozando de ser nosotros mismos, enfrentar los desafíos de la universidad, la gente y el ritmo de vida de estar estudiando, pero que pasa después? ya estamos a mitad de los veinte y algo, entrando a otra fase, trabajar...
Durante los veinte y algo pueden suceder muchas cosas, pero muuuuchas... pues lo digo por experiencia propia.
Estando en los treinta es diferente, pues muchos se casan a esta edad, otros ya estan casados, manejando (o intentando manejar) todo lo involucra, ojo, no digo que todo es malo, tampoco hay que ser tan fatalista o negativo. A otros, pasa que se acaban vinculos importantes como el matrimonio durante estos años, encontrandose en una situación muy especial, donde las reacciones suelen en extremo, estrujar la "libertad" o sencillamente, recluirse sufriendo. Bueno siempre los extremos son malos no?
Bueno la cosa es que a esta edad, uno se plantea las cosas distintas, en cuanto a exitos, dinero, familia, amor, etc. otro comienza a tener otro punto de vista, más serio, más seguro, puesto que uno ya inapelablemente es un adulto. Es también cuando se entiende un poco a los "viejos verdes", pues el cambio de empezar a mirar mujeres de la misma edad es distinto a algunas más jovencitas y bueno, en gusto no hay nada escrito no?
Estoy convencido que los treinta y algo es una buena edad, excelente, que conjuga mucho de las anteriores y ofrece proyecciones muy alentadoras e interesantes para los siguientes años, pues es cuando uno comienza a armar su futuro, en todo aspecto, por ello creo que para mi tiene un sentimiento especial. Es la puerta definitiva de que sere en los años venideros... y eso me encanta, creo que esta edad es realmente fantastica!